Al igual que los ciberdelincuentes aprovechan cualquier brecha de seguridad para hackear sistemas, los corruptos, evasores fiscales y aquellos que financian el terrorismo se sirven de las vulnerabilidades de los sistemas financieros para cometer sus delitos.

Con esta premisa, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, a través de su blog reitera la advertencia de que el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo pueden amenazar la estabilidad financiera de un país.

El FMI lleva casi 20 años prestando apoyo institucional a los países miembros con el desarrollo de actividades de análisis y asesoramiento, así como con la realización de evaluaciones ALD/LFT. Además, a medio y largo plazo, va a consolidar su trabajo en tres áreas de actuación.

Colaboración para intensificar la lucha contra la corrupción y la evasión fiscal

Establecer medidas ALD/LFT es el mejor instrumento que poseen los gobiernos para evitar el deterioro y la desigualdad económica que produce la corrupción sistémica y la evasión fiscal a gran escala en la capacidad de un país de lograr un crecimiento sostenible e inclusivo.

Un buen ejemplo de lo que supone este círculo vicioso en la economía de un país es Grecia, donde el fortalecimiento del marco ALD, con la ayuda del FMI, facilitó la incautación de cientos de millones de euros provenientes de delitos fiscales.

Formas más eficaces de combatir la financiación del terrorismo 

En opinión de Lagarde “esto implica aprender de nuestras propias experiencias” y cita como ejemplo más reciente a Sudán, “donde trabajamos con el Gobierno para crear un marco de aplicación de sanciones financieras específicas”.

Sin embargo, el FMI pide fortalecer estas medidas a través de la tecnología financiera como el aprendizaje automático y otros mecanismos de inteligencia artificial que podrían contribuir a detectar patrones de flujos financieros sospechosos, incluso en transacciones de muy poca cuantía. Otro ejemplo es el de la tecnología de la “contabilidad distribuida” que podría ayudar a proteger los sistemas financieros del terrorismo cibernético.

Acceso a los servicios de banca corresponsal para las economías pequeñas

Desde el órgano internacional existe “gran preocupación de que los bancos internacionales reduzcan sus actividades de banca corresponsal de forma indiscriminada para minimizar el riesgo de infringir las normas ALD/LFT”. Esto pondría en peligro el bienestar económico de varios países de África, Oriente Medio, América Latina, el Caribe y países de mercados emergentes de Europa, entre otros.

Para que las economías pequeñas estén conectadas al sistema financiero mundial, es necesario promover un esfuerzo por parte de todos los implicados y trabajar para reunir a bancos nacionales e internacionales y otras partes interesadas con el fin de idear soluciones prácticas. Así lo ha hecho el FMI recientemente en el Caribe, Oriente Medio y Norte de África, y las Islas del Pacífico.

También ha ayudado a países como Angola y Samoa a formular y aplicar medidas para hacer frente al repliegue de las relaciones de banca corresponsal.

En total, ha brindado asistencia técnica en materia ALD/LFT a 120 países. Esta ayuda ha contribuido de forma decisiva a que países como Myanmar, Nepal y Sudán salieran de la lista de vigilancia del GAFI y reanudaran sus vínculos con el sistema financiero.