De las 1.285 sociedades que las empresas del IBEX-35 tienen domiciliadas en paraísos y nichos fiscales, 969 son de tipo financiero o no ha sido posible identificar actividad de tipo productivo y/o comercial de la empresa en ese territorio o país.

Es lo que describe el Informe realizado por el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa sobre ‘La información fiscal en las memorias anuales de las empresas del IBEX35. Análisis del ejercicio 2015’ que analiza varios aspectos relevantes del ámbito fiscal de una empresa bajo la óptica de la responsabilidad social: la presencia o no de la compañía o de sus filiales en paraísos o nichos fiscales; el impacto económico y contribución de la empresa en un país a través del pago de impuestos; la estrategia y política fiscal y la estructura societaria; así como las operaciones intragrupo que realiza.

Con estas variables se sabe, además, que del total de 1.285 sociedades, 97 estaban radicadas en paraísos y el resto (1.188) en nichos o territorios con baja tributación para no residentes.

Banco Santander se sitúa a la cabeza con 216 filiales fuera del territorio español y en países que, o bien ofrecen menor presión fiscal para no residentes, o facilitan la ocultación de identidad de acuerdo con diversas fuentes sobre las que se basa la metodología del Observatorio de RSC; le sigue ACS con 152, ArcelorMittal con siete menos y Repsol con 120.

Es nuevamente Delaware el territorio offshore más utilizado con 463 filiales, lo que representa un 36% del total, seguida de Holanda, Irlanda, Luxemburgo, Panamá y Suiza.

Y es que en Delaware se pone en práctica una estrategia conocida como “el limbo de Delaware” o “Delaware loophole”. Este territorio permite a las empresas trasladar sus royalties y otros ingresos similares a sus compañías filiales, donde esas ganancias están exentas de tributación. Una corporación situada físicamente y que desarrolla sus actividades en otro Estado americano crea una holding de inversiones en Delaware y le otorga todos sus bienes intangibles que pasan a ser propiedad de la subsidiaria de Delaware. Entonces, la matriz mueve los beneficios a su subsidiaria que, no olvidemos, está exenta de pagar tasas por el derecho de uso de  la propiedad intelectual.

Solamente 2 de las 35 empresas analizadas, Indra y Repsol, aportan información relevante en relación a la actividad de sus sociedades offshore. Otras 5 empresas presentan información aunque con un alcance limitado. En consecuencia, la valoración global es de un 0,58 sobre un total de 3 considerándose la calidad de la información “escasa”.

Además, en el informe se constata que, pese a que por parte de las empresas analizadas hay una conciencia de que la transparencia sobre aspectos fiscales es relevante, la información facilitada no es clara ni precisa y tampoco cuenta con un desglose suficiente que permita evaluar el cumplimiento de los compromisos asumidos por la compañías.

Un 63% de las empresas analizadas, es decir, 22 de las 35, afirma contar con una política o estrategia fiscal. Sin embargo solo 14 empresas la publican en su web. El elevado número de sociedades que afirman contar con una estrategia o política fiscal se explicaría por la obligatoriedad introducida con la reforma del año 2014 de la Ley de Sociedades de Capital que establece que el Consejo de Administración de las sociedades cotizadas no podrá delegar la determinación de la estrategia fiscal de la sociedad.