Cláusulas secretas en los contratos de futbolistas junto a frecuentes escándalos relacionados con cuestiones fiscales de representantes o jugadores, son algunas de las cuestiones que ponen en tela de juicio que el binomio fútbol y transparencia sea posible.

Como dato positivo, y pese a que “resulta claramente insuficiente, y por ello manifiestamente mejorable”, el Índice de Transparencia de los Clubes de Fútbol de nuestro país (INFUT) elaborado por Transparencia Internacional España, registra mejores resultados en su segunda edición.

La principal conclusión del estudio es que la transparencia es una cuestión de voluntad o de actitud, más que de tamaño económico o capacidad presupuestaria, ya que los cuatro clubes mejor posicionados en el INFUT tienen una dimensión económica relativamente reducida, y un rango deportivo tanto de primera como de segunda división.

El INFUT cumple la finalidad de impulsar una progresiva mejora de la transparencia y la apertura informativa de los Clubes que integran las dos divisiones principales del fútbol español. Para ello se valora si la información requerida está o no disponible para el público y no se evalúa el nivel de calidad de la información que ofrecen ni tampoco la calidad de su gestión.

El principal resultado del estudio muestra que la puntuación media final del conjunto de Clubes alcanza un 62.8 sobre 100, valor superior al obtenido en 2015 que se situó en los 44.2 puntos. Como constante, siguen suspendiendo en transparencia económico-financiera y en la relativa a las contrataciones.

El índice se compone de sesenta indicadores y evalúa cinco áreas de transparencia de las que aprueban en tres. Concretamente en el área relativa a información sobre el Club de Fútbol, la puntuación media ha sido de 75.6; en la de relaciones con los socios, aficionados y público en general, el INFUT alcanza 74.1; y en el área sobre indicadores de la Ley de Transparencia, obtienen una puntuación media de 64.3.

En la parte baja de la tabla con una puntuación media de 40.7 se sitúa la transparencia en las contrataciones y suministros, y con un suspenso ‘alto’ aquella referida a la transparencia económico-financiera, donde la puntuación es de un 49.6. Estas dos áreas ya sacaban las puntuaciones más bajas también en la edición del INFUT de 2015.

La puntuación media de los 20 Clubes de Primera División ha sido en esta edición de 71.8, frente a 49.7 en la edición anterior, mientras que la puntuación media de los de Segunda División ha sido de 54.4, superior igualmente a la de 39.0 que alcanzaron en la edición previa del INFUT. Los de mayor puntuación han sido el Betis y el Numancia, que han logrado la máxima valoración posible (100 sobre 100). Se da la circunstancia de que el Betis obtuvo la última posición de los 41 Clubes evaluados en la pasada edición.

En el ranking global, el 71% de los Clubes, un total de 29, ha conseguido aprobar y algunos de ellos con buena nota. Además de los que han recibido la máxima puntuación, hay otros cinco que han obtenido una calificación de sobresaliente, entre ellos el Real Madrid y el Barcelona; otros 10 han obtenido notable, mientras que 12 Clubes alcanzan la puntuación de aprobado. Finalmente son doce los que han obtenido la puntuación de suspenso.